Hace mil años, había sensíblemente menos enfermedades. El mal del costado, el del pecho, la peste y tres o cuatro más. Casi todos sanables a base de sangrías y purgas. Es en ésta época donde transcurre "El Médico" de Noah Gordon, uno de esos libros que harto de verlo leer en el metro durante años, me he decidido a comprar y devorar estas últimas semanas.

Como decía, el libro narra la historia de Rob J., un joven inglés con vocación y aptitudes para la curación. A pesar de las limitaciones que su clase social, preceptos religiosos y demás circunstancias le imponían, Rob se embarca en un viaje en el que aprenderá muchísimas cosas, y entre ellas, medicina.
El jodío libro engancha. No es que tenga una historia apasionante, pero sí que al tratarse de episodios cortitos se hace grato de leer. Aunque muchos de estos episodios son bastante inaportantes. Y en general quizá demasiado "Disney" para mi gusto, porque aunque hay desgracias, por unas cosas u otras todo va saliendole bien al protagonista. Pero bueno, tanta gente en el metro no puede estar equivocada, así que dadle una oportunidad vosotros mismos.
Además, aprendereis mogollón de nombres de remedios caseros, que nunca vienen mal.