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(Dieci)Uno de enero

Más de un mes ha pasado ya desde el último clic en el botón publicar entrada.
Os diría que lo siento, y no os mentiría, pero la verdad es que en este mes han pasado tantas cosas, que publicar en el blog ha sido, por desgracia, la menor de mis preocupaciones.
Premonitoriamente, la última entrada en la que decía que lo único que iba a hacer era preocuparme de sobrevivir y dejar pasar los días, se convirtió en una triste realidad ineludible durante todo el mes.

Ahora ha llegado un año nuevo. Y hoy, 11 de enero yo lo he marcado como día 1 de mi calendario particular. Los virus y los miedos quedan atrás. Delante tan solo una vida que recorrer y bajo mis propios designios.
Hoy empiezo mi 2010... y lo empiezo acostándome a las mil otra vez X(

En fin, mañana más, que hay ganas. y más interesante, espero...

A corto plazo

Viendo como transcurren mis días últimamente, estos van a ser lo únicos planes que haga para cada uno de las próximas jornadas.

Resulta que era todo mentira

¿Os acordais de lo que os contaba en esta entrada? Pues resulta que era todo mentira. Y yo he sido el último en enterarme.
Especialmente, lo falso era la afirmación "Y cuando vuelva SE HABRÁ ACABADO". Iluso de mí, ese era el convencimiento con el que partí a Nuremberg los primeros días de noviembre. Cuando hacía el recorrido de vuelta, lo único que me cabía en la cabeza era planificar cómo meter en dos semanas y media todos los viajes que tenía que hacer.

El plan original contemplaba una fecha fijada a finales de Marzo, dándome tres meses para organizar los viajes y con margen para hacer las cosas bien. El plan real comtemplaba la fecha límite dentro de tres días, y obligándome a condensar los viajes de esos tres meses en apenas dos semanas y media.
Mira que me gusta viajar por curro. Me saca de la monotonía y me da la oportunidad de quedar con los allegados que tengo por las Españas (que cada vez son más y mejores), pero así no. Demasiada urgencia, y demasiada precipitación. Y yo para hacer las cosas mal prefiero no hacerlas.

Ahora bien... no es algo que decida yo, así que con la maleta en la mano y el portátil al hombro (cuando no me lo olvido por ahí, que ya os contaré...) llevo ya seis ciudades españolas visitadas en seis días. Y entre viaje y viaje, rebuscando gente para quedar y "explotarles" como válvula de escape.
Así que desde aquí, agradecer a los que habéis encontrado un ratito para mí en estos días. Espero haber estado a la altura de vuestras expectativas :p y espero poder volver a veros pronto y con más tiempo. Siento que os lo debo.

Y por otro lado, pedir disculpas por el abandono del blog (o mejor dicho, los blogs) en estos días. Pero como ponía por ahí arriba en la plantilla que usaba antes, esto es "Mi yo humano, en formato digital" y mi yo humano está reducido a la mínima expresión estos días. Siento los correos no contestados y los mensajes no respondidos. Y lo siento por vosotros y por mí. Confío en que este año la normalidad sea mi mejor regalo de cumple.

La luz al final del Octubre

Va a ser verdad eso que dicen de la edad, aunque yo apuesto por el sedentarismo. La cosa es que yo he tenido épocas más o menos igual de movidas que esta y no estaba tan destrozado. Una de las explicaciones que se me ocurre es que por aquel entonces vivía con papá y mamá y no tenía más preocupaciones que acordarme de poner a cargar el móvil. No sé si será eso, que me estoy haciendo mayor, o que antes lo hacía más a menudo y le había cogido el ritmillo, pero la cosa es que el mes de Octubre que me he montado me está pasando factura.

Los dos viajes extranjeros, el viaje nacional, la vuelta a la disciplina deportiva y los constantes eventos sociales, hacen que del 9 de Octubre a hoy apenas haya tenido un par de días seguidos de calma. Además, el trabajo es tan motivador y estimulante que hasta el rato de oficina se hace pesado y especialmente agotador, y te hace llegar a casa sin ganas de nada que no sea dormir, y eso es lo que ha estado pasando las noches de esta última semana.

Pero mañana arranca un nuevo capítulo de Willyfoggismo, poniendo rumbo de nuevo a la gélida Franconia, donde estaré hasta el jueves. Y cuando vuelva SE HABRÁ ACABADO. Tras un viernes de transición, llegará el sábado, día de descanso al que le seguirá el domingo ¡y el lunes! Este fin de semana largo pienso pasármelo en casa durmiendo, jugando a la Wii, subiendo fotos al blog, pintando miniaturas o lo que sea, pero desde el confort del hogar, que tan poco piso -y tan poco cuido- últimamente.

Una vez dicho esto, ¿alguien se lo puede explicar al pequeño demonio que desde mi hombro me susurra que se muere de ganas de pasárselo tan bien como este mes en todos los meses que se pueda? Especialmente cuando me dice que este último fin de semana es como deberían ser todos. Corro el peligro de darle la razón.

Historia amarilla

Recuerdo pasear de chaval por la calle Mayor y escuchar al coche rojo (un ibiza, creo) que, con dos megáfonos en el techo, entonaba el himno de la Agrupación Deportiva Alcorcón. Del himno sólo se oía "Agrupacióooon, agrupacióoooon" y cuando iba a continuar la letra una voz femenina anunciaba el partido del siguiente domingo. Cada locución siempre acababa con un pareado promocionando a Pescaderías Gerardo, uno de los patrocinadores del equipo. En mi memoria se grabaron frases como "En invierno y en verano, el pescado es lo más sano" o "De la mar el mero, y de Alcorcón Gerardo el pescadero"

Recuerdo pasar por la puerta del "Charrito", el bar debajo de mi casa y fijarme en quién era el rival que visitaba Santo Domingo ese fin de semana. En Tercera división los rivales eran el Puerta Bonita, el Móstoles, el Moscardó... y mirábamos con envídia al Leganés que jugaba en segunda.

Recuerdo que cerda de la academia de Inglés en la calle Madrid, estaba la sede social del equipo. Un microlocal con carteles anunciando los partidos, y poco más...

Recuerdo cuando se remodeló el polideportivo de Santo Domingo y se rehizo el estadio donde jugaba el A.D. Alcorcón. Copiando la idea del Amsterdam Arena, pusieron las butacas de distintos colores para que dieran menos sensación de vacío en los huecos.

Recuerdo los finales de temporada, por fin en segunda B, salvándonos por los pelos del descenso. Recuerdo buscar cada principio de temporada en los periódicos si ese año la Agrupación se había clasificado para jugar la copa del Rey, sin éxito.

Recuerdo la temporada pasada, como de ir a tres puntos sobre el descenso a mitad de año, una segunda vuelta espectacular puso al equipo en la tercera plaza y legitimándole para jugar la liguilla de ascenso. Recuerdo los partidos contra Sabadell y Alcoyano, y la ilusión que crecía al ver la segunda A tan cerca.
Recuerdo la paliza que nos dió en Real Unión de Irún el último partido del año, condenándonos un año más a segunda B.

Recuerdo la ilusión con la que se ha planteado esta temporada. Estrenando nueva sede social del equipo, y llenando la ciudad de carteles ¿premonitorios?


Pero si bien todos estos recuerdos son gratos, y plasman la evolución y el crecimiento del equipo. Lo de esta noche ha sido la guinda, y tardará mucho tiempo en olvidarse. Y no solo en Alcorcón.

¡Aupa Agrupación!

Porqué estaba tan callado

Ya no sé ni cuanto hace que no me sentaba a escribir con calma. Hace semana y media de la última entrada y que se escribió en medio rato. ¿y a qué viene este silencio?

Básicamente entre los días 9 y 22 de Octubre he estado en Madrid 2 días. De aquí para allá entre Galicia, Baviera y Berlín. Boda, curro y vacaciones respectivamente. Luego una vez aquí, dos días fuera de combate de puro agotamiento y día y medio sin internet, por lo que parece un casque de la tarjeta de red.

¿Cosas que contar? Montones. Y fotos a cascoporro, pero con el parón he perdido el ritmo de escritura así que voy a ir cogiéndolo poquito a poquito. Hoy no me extenderé más. A ver si mañana arranco con fuerza.

Offline

Hola, no me llamo Ucedaman, pero sí soy adicto.
Ayer encendí el PC y todo fue bien. Durante dos minutos. Tras ellos, Vista tomó conciencia de sí mismo y pegó un pantallazo azul de los que decían que no existían. Botonazo y a arrancar de nuevo... pero no. En lugar de arrancar la torre se limitaba a pitar, primero un poco y luego un poco más.
La secuencia del amago de arranque + BSoD, y el segundo (y sucesivos) arranques con pitidos, se ha sucedido tantas veces como he encencido el PC en las últimas 24 horas.

Por suerte, haciendo uso personal a la par que indebido del interné currelico, he podido googlear los pitidos que mi placa emitía a ver si hallaba el origen, con éxito. La página de achepé me ha dicho que esos pitidos se dan cuando la RAM da algún tipo de conflicto. Así que hace un rato, cuando por fin he llegado a casa, he procedido a desatornillar la cubierta con el fin de ir desconectando modulillos hasta dar con el que fallaba.

Los módulos ni se veían. Estaban sepultados por una especie de manta zamorana gris. Al quitarla, el disipador del micro ha podido volver a girar y los problemas, como vinieron, se fueron.



Si bien todo ha tenido final feliz, el nudo de la trama ha sido dramático. Especialmente anoche, cuando una vez terminado el trocito de "Mort" que me quedaba por leer, el único ocio a mano era la tele. ¿En serio la gente la sigue poniendo todos los días? Es terrible la cantidad de series malas que puede parir Antena 3 y la cantidad de pelis costra que puede emitir la sexta. 35 canales y nada potable en ninguno ¡y quieren que paguemos! Van daos...

Pero bueno. Parece que la RAM supuestamente defectuosa no ha dado una sola queja en el rato que he necesitado para escribir esto, así que con un poco de suerte no me volveré a ver obligado a ver la tele en bastante tiempo. ¡¡Viva la vida online!!

Seco

Sorpresa al llegar a casa, no tengo agua.

Agosto en Madrid, 35 graditos de máxima, bochornazo pretormenta y no hay agua. En estos días en los que el único alivio es o bien echarse agua por dentro un corte imprevisto de agua es una putada muy grande. Si uno quiere salir y relacionarse con otros humanos sin oler como una bolsa de pañales abandonada al sol, es necesario ducharse diariamente, y no me dejan.
Y eso sin entrar en el uso sanitario de la cisterna, que es igual o más necesario si cabe.



Pues nada, poco más se puede decir, que aquí estoy en casa pegajoso, con ganas de beber y de desbeber, y no puedo hacer más que meterme en la cama y esperar a ver si mañana está todo en orden. O emigrar a la casa paterna con ropa limpia en la mochila...

Como mañana a la hora de comer no tenga agua el pollo que le voy a montar al portero va a ser de proporciones bíblicas...

600

El Seat 600 supuso una revolución a muchos niveles. Ahora casi siempre que alguien habla del "seiscientos" a todo el mundo le viene a la mente la redondeada estampa de este coche tan entrañable. Pero hay muchos 600 más que merece la pena recordar...
Bueno, ahora no me acuerdo de ninguno, pero los hay. Y para que la lista de 600 memorables crezca, he hecho que este post, que es el que hace que el blog alcance tan elevado número de entradas, también sea algo especial. No por lo que he tardado en escribirlo, sino porque es el primero que se publicará sobre la nueva plantilla del blog.

Desde marzo de 2007 andaba con la gris y naranja, que me encanta. Pero tenía sus limitaciones. Tenía de hecho la limitación que menos nos gusta a los hombres: Era una estrecha.
Rebuscando en btemplates.com encontré la Wiking, salida del teclado de Dante Araujo y que cumplía con lo que andaba buscando. Es sencilla, sobria, original, y más ancha.
Ahora se podrán ver enteros los "slideshows" de Flickr en los que cuelgo las fotos, el pequeño widget de Jonesy abajo a la derecha...

Quizá no suponga un gran cambio, pero sí es un cambio, y ya os dije hace unos días que estoy con ganas de darle vueltas a todo, así que para bien o para mal, me voy renovando.
Pero por supuesto, esto no quiere decir que me conforme con cualquier cosa, así que si vosotros, ilustres lectores que os molestais en ir dos clics más allá de la notificación del facebook o el feed del reader, veis algo que echais en falta, algo que no está en su sitio, o teneis cualquier crítica constructiva, destructiva o del tipo que sea, abajo tenéis el enlace para dejar comentarios y todos y cada uno serán leidos y tenidos en cuenta.

Gracias de antebrazo ;)

Winds of change

Hoy estoy jodido. He recibido una noticia que no me esperaba, cuando menos me la esperaba, y me ha afectado mucho más de lo que me esperaba.
Estamos metidos en el plazo de renovación de los equipos de Fútbol Sala de la liguilla que disputábamos en nombre del Cholote F.S. y a dos días del final del plazo, cuando ya se había llegado a un acuerdo con ni más ni menos que 11 jugadores (ampliables a 12), resulta que la gente ha declarado la bancarrota, o la apatía, o el mal humor y nos hemos quedado 5. Suficientes para jugar, pero no para hacerlo decentemente.
Así que de la noche a la mañana me he quedado sin equipo, sin la ración semanal de deporte, y sin excusa para que los amiguetes nos tomásemos una cerveza juntos. Pero como a todo hay que verle un lado bueno, ahora tengo un montón de tiempo libre los fines de semana. ¿en qué gastarlo?

Existe la posibilidad de buscar un deporte alternativo. Gastarme los 100 pavos de la inscripción en una bici y salir a pedalear los domingos por la mañana. O puedo gastarmelos en trastos para la cámara y salir a hacer fotos por Madrid y sus alrededores. O puedo quedarme en casa y descansar decentemente para no arrastrarme durante la semana y hacer más cosas diariamente.
Cualquiera de estas opciones, o cualquier otra que se haga finalmente supondrá un cambio. Esta vez forzado, pero que se une a una lista de cambios que el cuerpo me estaba empezando a pedir.

Y es que de un tiempo a esta parte me siento de nuevo como la serpiente a la que se le queda pequeña la piel. Con la necesidad de arrastrarme fuera de ella y sentir de otra manera lo que me rodea. Muchas iniciativas rondan mi cabeza, cubriendo el rango entre "cosa insignificante" y "locura trascendental" y cada vez parecen más factibles.
Creo que en este caluroso verano de madrid, los vientos del cambio están soplando, y que en otoño se intensificarán. No sé si se llevarán lo que sobra, o traerán lo que falta, o me transportarán a mí... pero es necesario que al menos me ventilen un poco, que me estoy poniendo mohoso.


Mis 15 minutos

Me han dado las mil un día más, y no voy a ponerme a soltar un rollo a estas alturas de la madruagada. Pero no podría dejar de hacer una reseña en un día con un hito como el de hoy.

No me refiero a que he reducido la pila de ropa pendiente de planchar a su mínima expresión (he profundizado hasta lo pendiente desde Enero) aunque merecería una entrada. El hito de hoy ha sido el nacimiento de mi primer (y probablemente único) club de fans. Probablemente sea una tontería de marca mayor, pero oye... a mí me hace ilusión.

El capitán os llevará hasta él

Para ser fieles a la realidad, el asunto se creó ayer, pero hoy se ha "presentado" al relatívamente gran público y se han apuntado 27 personas. Como decía arriba probablemente no sea más que una tontería, pero yo creo que ni siquiera de ella soy digno. Que me falta mucho para merecer algo así, por tonto que sea.

Pero lo hecho, hecho está. Y sabiendo que hay tanta gente que me aprecia de esa manera, aunque yo no lo entienda, intentaré estar a la altura. No sé ni cómo ni en qué actividad, pero acepto esta responsabilidad con enorme gratitud, y espero no decepcionaros, fanes míos.

El sueño de una tarde de verano

Hoy es un día triste para mi, porque me encanta la luz. No como a las polillas, quiero decir, sé mantener las distancias. Pero lo de escuchar el despertador (por 4ª vez) a las seis y media de la mañana y ver como el sol ya se está derramando por Madrid como si fuese miel me encanta, y lo de terminar de cenar y ver resplandores naranjas en el cielo más allá de las diez de la noche me encanta todavía más. Por eso, saber que mañana el día será más corto que hoy me pone triste.

En la costa no habrá pueblo sin hoguera, y sin gente disfrutando alrededor del inicio del verano. Sin embargo, hoy en realidad lo que empieza es el camino hacia el invierno y el reinado de las noches frías.
Pero aparquemos el pesimismo, porque con unos días de adelanto sobre el solsticio llegó la jornada reducida, y con ella las tardes lejos del aire acondicionado de la oficina, pero lejos de lo que es el trabajo de oficina también (¡he dicho que aparquemos el pesismismo, cojones!). Por fin está aquí ese edén que anhelábamos desde después de semana santa, en el que tenemos un montón de horas para llevar a cabo nuestras fantasías de sobremesa.

El ocaso de mayo

Pregunta abierta ¿alguien aprovecha y hace algo? De momento las tardes que he tenido a mi disposición hasta el momento han pasado sin pena ni gloria y a una velocidad abrumadoramente rápida. La ropa sigue sin planchar, las raquetas en el mismo armario y todavía no he tomado unas cañas con ninguno de los que tengo pendientes. ¿qué está pasando?
Está pasando la siesta

Uno llega a casa a las cuatro y... se pone a prepararse cualquier memez de comida, pero cuando quiere acabar son las seis... y luego hay como un vacío y de repente son las ocho y tienes junto a la boca un cojín empapado de babilla. A partir de ahí el día es como cualquier día de la época anterior, pon la tele, mirate interné por encima, haz la cena y a la cama que mañana hay que madrugar. ¡Y soy capaz de volver a dormirme!
Pero voy a volver a enchufar el pensamiento pesimista y voy a pensar que cada día está más cerca el invierno y que debo aprovechar cada tarde como si fuera la última. Y aunque acabe siendo víctima de la siesta, ¡haré que sean siestas épicas!

Testado científicamente

Hay que ver la de tests que puede hacer una persona a lo largo de su vida. Antes el tramo de la vida más prolífico en tests era el que transcurre entre el momento de matrícularse en la autoescuela y el de aprobar el teórico. Ahora gracias al Facebook, uno puede saturarse de hacer tests cada día. Solo que tienden a ser menos útiles.

Hace un rato he averiguado que frase de Belén Esteban soy (Mi hija no es un mono de feria), que futbolista cutre de primera soy (El tren Valencia), y hace un par de días descubrí que si fuera un producto de Mercadona sería Atún Hacendado. Por supuesto que todos estos son datos la mar de relevantes para la vida diaria, y que demuestran un psicoanálisis profundo de mí mente, pero esta tarde he hecho un test de los de verdad, y me ha calado muuucho más.



Estos dos últimos días he estado asistiendo a un curso de comunicación interpersonal. Para poder saber cómo sacar el máximo rendimiento a nuestros discursos y discusiones. Un curso de esos en los que enseñan a los jefes cómo deben hacer las cosas, y en los que los jefes aprenden vete a saber qué.
A mí este tipo de cosas psiquiatrológicas me gustan un puñao. Me encanta cuando me descubren que cosas que aparentemente se hacen sin más, en realidad tienen un porqué perfectamente identificable. Y en consecuencia, me encanta cuando contestando a unas preguntas aparentemente inconexas, se puede encajar a la persona en un modelo de conducta, y que encima acierte.

Hoy me han hecho un test que al parecer se llama DISC, y si bien creo que en lo que a mi Yo laboral se refiere no ha sido del todo preciso, en lo que es el Yo de todos los días me han retratado acojonantemente bien. Un profesor con el que apenas he compartido 2 días me ha dicho cosas cómo: "Tú debes tener como 200 amigos en Facebook, pero al fin y al cabo quedas siempre con 20 como mucho" o "Eres de esas personas que guardan las entradas de cine y los tickets de cuando te vas de viaje".
Me da miedo ser tan transparente, pero en el fondo lo que me fascina es que basten 28 preguntas para conocer a una persona.

Echando una mano

La bolsa cae, la deflación acecha, el paro sube, los pisos no bajan... todos los indicadores micro y macroeconómicos están en nuestra contra. Parece que de el verano para acá, nuestra vida ha pasado de ser de color rosa, a verse sumida en la miseria más absoluta.
No deja de ser cierto que se percibe un retroceso en nuestro bienestar. Objetivamente, la situación ahora es peor, aunque solo sea por la inseguridad que se respira en el ambiente financiero. Pero ¿acaso nos va realmente mal?

Hace unos meses vino a casa la chica más dicharachera, charlatana y locuaz que jamás he visto. Y con uno de los nombres más raros, por cierto. Vino a hacer su trabajo y lo hizo muy bien, porque se llevó firmados los papeles en los que me comprometía a darle un cachito de mi salario mensual a Unicef. Ellos se lo mandan a esa gente a quien les preocupa más el flujo de agua que las fluctuaciones del Euribor.



La relación con esta asociación ha sido igual de satisfactorio, envían información puntual a casa informando de los proyectos a los que apoyo, y aunque llaman por teléfono, no tienen modales ni frecuencia de Spammers.
Ayer me llamaron y me pillaron comiendo, así que lo han vuelto a intentar hoy con más éxito. El motivo de la llamada era darme las gracias por el apoyo, preguntarme si todo iba bien, y pedirme un favor (se veía venir). Al parecer la cosa no pinta bien. La gente ya no puede prescindir de 20 euros mensuales para enviarlos a África, y están perdiendo colaboraciones. Por eso, a la gente que sigue y que cree en la campaña, le piden que la promocione entre sus amigos y conocidos.

Y como bloguear es gratis, en ello estoy. Si alguno de los lectores tiene ganas y la posibilidad de aportar algo a Unicef, que me deje un comentario. Me han pedido teléfonos, pero no me convence lo de dar números de gente a nadie, si no tengo el permiso del titular. Si me lo dais, lo pasaré para que sean ellos los que hablen con vosotros y os den detalles.
Por si hubiera duda, no tengo ningún tipo de vinculación con Unicef más allá de la domiciliación del recibo que me pasan. Simplemente quiero hacer uso de blog, en calidad de "medio para llegar a la gente".

Por exceso y por defecto

¡Hola! ¿Os acordáis de mí? El melenudo pesao que de vez en cuando decía tontadas por aquí... Es probable que ya no me recordéis, y es normal, yo mismo casi no recuerdo lo que es pasar por aquí a contaros las últimas novedades en el quehacer diario. De hecho es probable que nadie lea esto ya, y que todos hayan ido abandonando el hábito de pasar por aquí o de fijarse en el reader...

Aquí no cabe otra cosa que entonar el Mea Culpa. En un espacio tan personal como es este blog uno es el único responsable de lo que en él se publica, y por supuesto de con qué frecuencia se hace. Puedo intentar justificarme, pero todo serían palabras vanas y falsas. Si no he escrito, es porque he creído más útil o más importante aprovechar los ratitos que he tenido libres para teclear en otras ventanas.


El último mes ha sido de lo más agitado. Con las vacaciones (que han sido 18 días fuera) más la última semana de preparativos, despedidas, etc, etc, apenas he tenido unos pocos ratos en los que ponerme delante del ordenador y decir "¿y ahora qué hago?". La mayoría de mis accesos a internet últimamente has sido a través de dispositivos poco cómodos para la escritura. Bien por lo extraño de su teclado o por la ausencia del mismo. Solo era viable el microblogging, y para esas lides, mejor un Facebook o un nótame que un post largo.

Y todo esto desemboca hoy aquí, y le quiero poner final. A una época de mucho trabajo y pocas cosas que contar, le ha seguido una época en la que ha habido (y hay) tantas y tantas cosas que contar que no las puedo escribir hasta que no las ordene un poco en mi cabeza. Mi intención es volver a tener un ratico cada noche en el que ir recopilando aquí los rastros que voy dejando por la vida y por el mundo, por si queda algún explorador que los quiera leer. Como dicen en los toros, si el tiempo lo permite...

Yenito de ganas

El momento es inminente. Parecía que no iba a llegar nunca, pero gracias al ajetreo de las últimas semanas el mes de Marzo se está pasando como un tiro. Con la tontería el calendario ya marca 23, que está prácticamente al lado del 27. Y el 27 está señalado con un avioncito y un sol naciente.

Esto ya es la auténtica cuenta atrás. Ya hay que dejar aparte la ropa que me quiero llevar (poca, ya que la idea es llevar la maleta vacía y traerla llena), buscar el pasaporte, asegurarse de que todo está en regla, imprimirse los billetes, confirmaciones de reserva, etc. etc... Vaciar las tarjetas de memoria de la cámara, poner las baterías a cargar. Cambiar los Eureles a Yenes...

Yenito de Yenes

A veces el problema de los preparativos de éste tipo de viajes es que se quedan cortos. Es algo tan grande que intentas tener hasta el más mínimo detalle cubierto, y el cuerpo te pide mirar y remirar todo. Sin embargo, cuando te pones a ello, descubres que en realidad los preparativos no son tantos, y lo único que consigues es tener un manojo de nervios que no sabes en qué gastar.

Otra cosa que no sé en qué gastar son los yenes. Tengo claras algunas de las compras que haré, pero de otras estoy bastante perdido. Acepto consejos y sugerencias, y puede que incluso alguna petición si no es muy cara e inaccesible. Se aceptan hasta el jueves por la noche, que el viernes cojo el avión (y no lo suelto hasta el sábado).
Voy a tomarme una tila y a la camita, a repasar una vez más todo lo que hay que preparar. O quizá no me vaya aún a la cama, y así me voy anticipando al Jet lag...

Malabares con el tiempo

Mira que me me resulta molesto lo de dejar días sin escribir. En ocasiones es decisión mía, hay días aburridos en los que no pasa nada reseñable, )o nada que quiera reseñar :P) y llega la noche y no se me ocurre nada con qué llenar la hoja en blanco. Lo que me fastidia es pasar el día pensando en lo que escribiré antes de acostarme, y que luego el cuerpo no me deje escribir.

Esta semana ha sido de las que tranquilizan en estos tiempos de crisis. Si por un instante el miedo a quedarme sin trabajo hubiera pasado por mi mente, la ingente cantidad de cosas a hacer esta semana ha despejado cualquier duda. De hecho, empiezo a pensar que si la gente no tiene trabajo es porque lo tengo todo yo (Bueno, y Mangamon que tiene 3 curros). Así que he llegado a casa y he hecho transbordo casi directo a la cama sin querer saber nada del mundo.


Precisamente hoy leía entre las Ondas de la superficie del ser, que cuando dejamos de hacer algo que deseamos, por algo que nos imponemos, estamos desperdiciando un ratito de vida. Estoy completamente de acuerdo. Los ratitos en compañía de amigos, escribiendo en el blog, o en definitiva haciendo lo que nos gusta, son mucho más satisfactorios que los que dedicamos a descansar sin más. Un buen ejemplo de ésto son mis vacaciones, puesto que siempre que me cojo días es para hacer un viaje, y nunca para estar simplemente descansando.

Sin embargo, por delante de lo que el cuerpo nos pide, está lo que el cuerpo nos impide, y a mí esta semana el agotamiento físico y mental no me ha dejado más que publicar tres de los cinco días laborables. Sé que no es necesario que me justifique, que no tengo ningún tipo de SLA ni nada parecido, pero creo que en el fondo es que os echo de menos cuando no puedo "compartir" mi cachito de día con vosotros. De hecho si no escribo los fines de semana es porque lo conmparto en el Mundo Real.
Espero que la próxima semana vuelva a ser dueño de mi tiempo, que hay mucho que contar.

Clásicos sanos

Hace mucho muuucho tiempo de la primera vez que lo ví. Tanto, que en la caja (porque por aquel entonces los juegos de PC venían en una caja de cartón grande) ponía como requisito que necesitaba ratón para ser jugado. Lo descubrí la misma tarde que el "Día del tentáculo", otro juegazo mítico. Sin embargo este era otro estilo, era el primer juego de simulación que probaba, y los gráficos eran excepcionales. Su título: "Theme Hospital"

El juego consiste, como parece previsible, en planificar y dirigir una serie de hospitales, hasta cumplir unos niveles mínimos de reputación e ingresos. La construcción de las consultas, la inversión en investigación, la contratación del personal e incluso la distribución de las máquinas de Coca-cola son tu responsabilidad. Ah, y por supuesto, la curación de los pacientes.


Desde mi punto de vista lo mejor del juego es lo divertido que es. Las enfermedades son disparatadas. Entre otras tenemos el "Síndrome de Rey" que hace que el paciente se pasee vestido de Elvis (y algunos pueden llegar a morir de eso); la descomposición que aparece como debida a comer pizza del suelo de la cocina; o mi favorita, la úlcera gástrica, cuyos síntomas son "El paciente no tose, pero tampoco tiene paredes en el estómago".

Legiones de pacientes aquejados de todas estas y mas, pasaron hace años por los hospitales que construí en mis viejos ordenadores, hasta que el Theme Hospital cayó en el olvido sustituido por juegos más modernos y vistosos. Pero el otro día me enteré de que existía para PSP y ya me he hecho con él. Se controla bastante peor que con el ratón, pero la esencia es la misma. Y es que está demostrado, tanto en la medicina como en los videojuegos, por muchos avances que haya, a veces lo mejor es lo tradicional.

Crónicas desde la vida real, año I

Tal día como el que debería haber sido hoy, pero el año pasado quedó escrito en la historia como el primer día de mi vida fuera del nido paterno. Un momento que ahora parece quedar muy lejos, pese a que este primer año en el lado independiente de la vida se ha pasado a una velocidad increíble. Como siempre que se alcanza u número redondo de algo, o que se celebra un aniversario es tradición lo de hacer una retrospectiva, no voy a ser menos...

Echando la vista atrás a este año, hay dos conceptos clave que lo resumen. Libertad y Responsabilidad. Es estupendo lo de ser absoluto dueño de tu tiempo y de tu espacio. Poder ir y venir a placer, organizarte tu tiempo sin restricciones y sin esperar/temer reproches. Poder dejar algo en un sitio y saber que cuando vuelvas de trabajar seguirá ahí...
Pero de igual manera, muchas cosas que antes se hacían solas ahora recaen en tu jurisdicción, y has de sacrificar parte de tu tiempo para llevarlas a cabo.
Podríamos decir que se tiene menos tiempo libre, pero que a su vez este ahora es totalmente libre.

Camisas
Las responsabilidades puedes administrarlas a tu gusto. Si un día no te apetece planchar, no planchas. Pero una mañana abres el armario, ves que lo único colgado es el "Polil" y entiendes que no tienes más remedio que ponerte a domar arrugas.
De vez en cuando hay que hacer zafarrancho y sacrificar una jornada para poner todo en orden, y cuanto más tardas, más tienes que currar. Hoy por ejemplo he estado aspirando pelusas, y debajo de una he encontrado una mandíbula de Homo Antecessor.
Y luego están las responsabilidades con las que no contabas cuando te independizaste, como el recibo del seguro de hogar, las reuniones de vecinos, labores de pocería ocasionales...

Lo de poder organizar fiestas en tu casa, o que venga alguien y tener que cocinar o aunque solo sea sacarle una cerveza de la nevera está a caballo entre la responsabilidad y el ocio. Saber que tu casa es una alternativa más para pasar las noches de amigos es una sensación estupenda, y ver que la gente se lo pasa bien, es toda una recompensa. Espero que en este año 2 sea una de las cosas que aumente con respecto al uno. Y a ver si me activo de una vez y empiezo a recuperar iniciativas que han caído en el olvido. Tengo los medios, y ahora la experiencia suficiente. Ahora que sólo yo marco los límites, tengo que ponerlos mucho más lejos.

Autonutrición

No tiene lógica, no aporta nada, es antiestético, en ocasiones doloroso, está mal visto socialmente, es síntoma de inseguridad... Todas esas son verdades como puños, pero cuando uno es un adicto no atiende a razones. Padres, amigos y profesores lo repetían una y otra vez. El eterno consejo que nunca tienes a bien aceptar. Hasta que un día decides hacer la machada y te lo propones firmemente. Te plantas frente al espejo, te miras profundamente y dices en voz alta: "Voy a dejar de morderme las uñas"

A mí me costó años. Un hábito adquirido desde muy pequeño sin saber por qué, pero que tenía enraizado en lo más profundo de mi ser. Como decia arriba, no aportaba nada. Uno estaba a lo suyo en clase, o delante de la tele, o donde sea, y de repente se daba cuenta de que tenía una uña a medio arrancar en la boca. Qué hacer, pues terminar de morderla y tirarla. Pero claro, como el corte no era precisamente limpio, quedan picos en el dedo que hay que "limar" así que otro rato con el dedo en la boca.


A los 19, cuando empecé con el carnet de conducir se convirtió en un problema. Iba en el coche de la autoescuela y sin querer, levantaba una mano del volante para llevármela a los labios.
ZAS! Manotazo y mano al volante de nuevo.
Esa fue la gota que colmó el vaso y decidí dejarlo. A base de fuerza de voluntad, conseguí dejar de morder queratina y empecé a controlar dónde tenía la mano. Probé con los esmaltes de uñas que hacen a propósito para estos menesteres y que saben mal, pero a mí me gustaban, así que tuve que hacerlo sin ayuda.

Y conseguí gran parte, pero no todo. Sigo haciendo a menudo el gesto de llevarme el dedo a la boca, pero ya no muerdo. Sin embargo, tengo las uñas superdébiles de tantos años en la boca y se me rompen con nada. Y en cuanto hay picos, sí los roo (¿royo?, ¿roigo?). Y a las pielecitas y padrastros les tengo la guerra declarada y los elimino con las uñas que me quedan para exterminarlos con los dientes si es necesario. Supongo que aún me queda camino por recorrer. Quizá hoy sea el primer día de la segunda etapa de la desintoxicación...