Nueva Zelanda nos ha dado los Kiwis, Turquía los Kebabs, China las rosas a un euro en cualquier bar... ¿Pero qué nos ha dado Finlandia? ¿Papá Noel? ¿Noeli? ¿Pilotos a cascoporro?
Pues no señores, Finlandia parece ser una inagotable fuente de grupos gótico/metaleros de calidad.
Antaño el panorama estaba dominado por los alemanes con alguna incursión esporádica por tierras escándinavas (Ahí están los suecos Europe, por ejemplo). Pero de un tiempo a esta parte, parece Finlandia el pais insignia del género. Hasta el punto de mandar a
Lordi a Eurovisión. Y ganar.
Así no resulta llamativo que el pasado viernes asistiera al segundo de los tras conciertos de grupos fineses que tengo programados en tres meses. Tras ver a Stratovarius, el turno era para
Sonata Arctica, a los que ya ví hace siete años y medio en el mismo lugar, de segundos teloneros de Stratovarius. Ahora se han hecho mayores y llevan su propia gira.
Aunque el cantante Tony Kakko me sigue resultando bastante de aprobado raspadillo, hay que reconocer que el tío sabe moverse por el escenario y animar al público. Eso sumado a los excelentes himnos que esta banda incluye en su repertorio, con delirantes guitarras y la colaboración de un teclado (que a los puristas no les gusta, pero a mí sí) convirtieron su actuación en un muy buen concierto.
Pero no venían solos, porque si hay otro pais que va a la zaga de Finlandia en producción de grupos de esta índole son los Paises Bajos (la Holanda de toda la vida, vamos...) Y de ahí han salido exitazos comerciales como los Within Temptation, o grupos menos conocidos en España como
The Gathering o los que estaban por aquí el viernes:
EpicaDe Epica sabía poco, había oido una canción y estaba bien, aunque sin exagerar. Y documentándome para el concierto descubrí su último disco "The Divine Conspiracy" y a su cantanta: Simone Simons, de la que voy a abstenerme de opinar para evitar trastornos hormonales. Si eso os pongo un par de fotos y juzgais vosotr@s sol@s.


Pues pese a ser el típico grupo de maromo gruñendo y chica al frente con voz operística, yo los colocaría por encima de la media. Y aunque la Riviera tiene la acústica de una axila, consiguieron sonar muy bien, marcarse un señor conciertazo y ganarse (al menos) un fan más.
Ahora en semana y media toca Apocalyptica. A ver qué tal...